coronavirus

Acerca de las mascarillas

La primera y más sencilla medida de protección es el uso de una mascarilla.

El coronavirus no puede atravesar la piel. Su único modo de ingresar a nuestro cuerpo es a través de la boca, la nariz o los ojos. El virus viaja dentro de la saliva por medio de las gotas de flügge que varían en tamaño. Las más grandes miden alrededor de 100 micrómetros y caen rápidamente por su peso, y podrían ser retenidas (en una cantidad no muy significativa) por las mascarillas comunes, pero las que pesan 10 micrómetros o menos, no pueden ser detenidas por las mascarillas comunes, y pueden viajar hasta 3 metros de distancia sin viento. Este coronavirus mide aproximadamente 250 nanómetros, lo que significa que en cada gota de flügge de las más pequeñas podrían viajar más de 400 virus, pero son decenas de miles de estas minúsculas gotas viajando en el aire, evitar que una de ellas toque tus ojos, nariz o boca, sería como estar bajo el agua del mar y querer evitar que la sal no toque tus ojos, nariz o boca.

El uso de la mascarilla ayuda a evitar que las pequeñas gotas de saliva en las que viajan los virus alcancen mayor distancia por un lado, y por otro, para quien no está enfermo, ayuda a disminuir el riesgo de que el virus alcance las vías respiratorias. Los ojos son otro medio de ingreso del virus por lo que usar mascarilla y no usar anteojos protectores no tiene mucho sentido.

Cortesía de la Dra. Karen Cabaña, desde Argentina.